|   05 noviembre , 2014  |   Por: Lyncott Regresar al blog

Aeroyoga: para un cuerpo más tonificado y ligero.

Son clases que mezclan yoga, Pilates y artes del circo. El aeroyoga reúne estos tres deportes, mucho más próximos de lo que parece. Pero, sobre todo, ¡reta a la gravedad!. Nuestro cuerpo sale volando… ¡Y los kilos con él!

Para practicarlo se utiliza una especie de columpio, que permite llevar a cabo acrobacias al estilo circense con posturas que tonifican el cuerpo, Las mallas con que se fabrica este columpio, pueden contar con manillas para afirmarse y llevar a cabo los ejercicios.

Normalmente las clases duran 75 minutos y alternan el saludo al sol (un ejercicio de yoga que se utiliza como calentamiento), una fase más dinámica inspirada en la danza y la gimnasia, un trabajo “aéreo” con la ayuda de la hamaca y finalmente un periodo de relajación.

Beneficios de hacerlo:

  • Se trabajan casi todos los grupos musculares.
  • Modela el cuerpo y le otorga una flexibilidad, especialmente por los trabajos de tonificación y los estiramientos.
  • Las posturas invertidas mejoran el sistema circulatorio, logran que sea transportada más sangre a la cabeza, lo que despeja la mente y el cuerpo se oxigena mejor.
  • Los problemas de circulación mejoran, debido al efecto de drenaje linfático, generado por tener las piernas elevadas en el columpio.
  • El yoga aéreo puede aliviar los dolores de espalda y de otras partes del cuerpo.
  • Mejora la movilidad y la postura de la columna.
  • Mejora la capacidad cerebral y purifica más la sangre.
  • El estado de ánimo mejora tras los ejercicios, pues relaja e incluso ayuda a dormir mejor.
  • El efecto columpio ayuda a relajarse y combatir el estrés.