|   05 mayo , 2014  |   Por: Lyncott Regresar al blog

El baño como rutina de belleza para tu piel.

El baño diario es una rutina casi religiosa para la mayoría de las personas, y lamentablemente solo lo vemos así: como una rutina. Pero ya es hora de sacarle provecho a esos minutos en la regadera que te va a ayudar a mejorar tu piel y va a aumentar tu bienestar.

No es necesario que cuentes con una bañera en tu casa o que hagas grandes gastos comprando productos, pues con que tengas acceso a agua caliente y uses los elementos de a diario podrás hacer del momento del baño una experiencia relajante y de belleza.

La idea es que este baño además de mejorar tu piel te ayude a recuperar la energía, lo que a la vez se va a ver reflejado en una buena salud.

No es necesario que gastes mucho tiempo bajo la regadera (o que hagas todos los pasos todos los días), ya que verás que puedes realizar cada paso solo unos segundos; luego el fin de semana podrás realizar esta rutina con más tiempo.

Agua caliente: Debes empezar este baño con agua caliente. Coloca debajo de la puerta del baño una toallas (así podrás retener el vapor); si bien el agua debe estar caliente no debe causarte daño. Comienza con agua tibia y aumenta la temperatura hasta donde puedas aguantar sin molestias. Haz este paso por lo menos durante un minuto para abrir los poros y preparar la piel. Luego aplica un exfoliante suave, puedes preparar uno mezclando bicarbonato de sodio con jabón líquido; exfolia toda tu piel y luego usa un jabón o gel hidratante.

Agua fría: Cuando te hayas enjuagado el jabón, abre de forma rápida el agua fría por unos segundos; si bien al principio puede ser molesto verás cómo cambia tu cuerpo y sientes un choque de energía. Puedes disfrutar del agua fría durante 1 o 2 minutos.

Agua tibia / templada: Para completar tu baño usa agua tibia, este es el momento para lavar tu cabello o terminar el baño. Antes de terminar, baja un poco la temperatura y disfruta de unos segundos de agua templada, esto le devolverá la temperatura normal a tu cuerpo.

Elimina el exceso de agua de agua pero no seques completamente tu piel, porque aplicar tu crema hidratante con la piel un poco húmeda ayudará a que se absorba mejor y la piel retenga más hidratación; aprovecha y haz un ligero masaje para activar la circulación.

Realizando esta rutina de forma regular te vas a asegurar de tener una piel hermosa y tu salud se verá beneficiada con un toque extra de energía.